Sonetos

Meritorio (Número 141)

Con tu arte palpito conmovida, con el ritual de tu mundo fecundo, con leal sentido, rey profundo, con tu sensibilidad colorida. Y por tu obra caigo sorprendida, con placeres, con un amor jocundo, nos adentramos en el supramundo, vaporosos hacia otra salida. Tu orilla, mi extremo favorito, a diario arribando a mi vera por los… Sigue leyendo Meritorio (Número 141)

Desamor

Influencias (Número 140)

Alicaida me siento, simbiosis de tu tormento, postrada en tu mundano y egoísta tesoro, expletivo tesoro. Con tu condimento sobre mi cosmos, ecuánime sedición de nobles barcos, indígena porteadora, perdí, secuazmente, mi última batalla. Y , sólo, por dejarme influenciar por la mentira de tu vida.

Sensuales

Incomprensión (Número 139)

Y no hacen falta palabras incomprensibles para expresar mi amor por ti. Y, abiertamente, te digo que te amo. Toma esta rosa, cógela en tu mano y, mírala, que así florece mi corazón por ti. Toma este rojo clavel, su color, la pasión de mi amor. Toma esta margarita, su alegría, el pálpito de mi… Sigue leyendo Incomprensión (Número 139)

Sensuales

Disparos de amor (Número 138)

Balas de amor de mi corazón al tuyo. Llevo siglos, con mi corazón, en las manos de tu amor que me jalea desde la feria de tu cama para decirme que me amas.. Y, mi carnes, te prometen el cielo. Y te abrazo, sutilmente. Y tu pecho me amarra y, me vuelca, hacia las olas… Sigue leyendo Disparos de amor (Número 138)

Sensuales

Rapidez (Número 136)

Sólo al oír tu voz inconfundible, su eco tórrido en la multitud y que me doblega a tu virtud, al loor de tu camino plausible. Tu voz, para mí tan reconocible, con castos mensajes de tu talmud, en el aire vibra tu magnitud, satisfacción para lo destructible. Tan gigante igual a un surubí, el eco… Sigue leyendo Rapidez (Número 136)

Sonetos

Sorpresa (Número 135)

Miro tus ojos sedienta por ellos, templo tus iris de mi comprensión, con su febo alzan mi superstición, cuna real de mis deseos bellos. Con ternura me palpas los cabellos, un abrazo sutil, un achuchón, suave mi pecho te da un apretón hundido en el limbo de tus destellos. Aletargada ya tu altanería, con los… Sigue leyendo Sorpresa (Número 135)