Lineal (Número 10)

Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
que me separa de ti.
Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
si sólo me da
sufrimiento,
en su esplendor.
Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
si sólo miro tu cara
y escondo
mi triste mirada.
Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
sino me sirve de nada.
Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
en la que tambalea
mi alma.
Y por qué sigo
en esta línea,
nefasta,
que a ti tanto
me ata.
Y por qué…
Y por qué…

Te amo (Número 8)

En mis sueños,
un frío mármol
encima de mi cuerpo,
me cubre por completo.
Y, en mi despertar,
un dolor sofocante,
sin tu amor,
perdido en unas rendijas,
minúsculas ,
por allí desapareció,
poco a poco, en aumento.
Y, mi corazón,
hueco,
sólo con aire y con miedo,
con heridas galopantes
que me trastornan.
Y te amo en este fuego.
Y te amo hasta durmiendo.
Y te amo hasta en mi fase DELTA.
Y sufro noches enteras.
Y lloro días eternos… tan lentos.
Y he perdido mis despertares.
Y he perdido mis sueños.
Y, ahora, muerta..
muerta por tu pérdida.

Tan sola (Número 7)

Y paso esta primavera
a la espera de tu amor .
Y paso esta primavera
con mi corazón
duermevela.
Y paso esta primavera
en mi nicho
de soledad,
no me rodea ni el aire.
Y paso esta primavera
por pasarla,
una pasajera sola,
sin tu cante hondo
que hunde mi corazón,
sin tu pasión
que instrumenta mi piel,
sin tus caricias salomónicas
que perforan mi alma,
sin tu estado catatónico
al poseerme,
ahora estoy sola,
sola, muy sola

Lejanía ( Número 6 )

Tú escapaste
aquella tarde
lúgubre,
indeseada para mí,
mal momento.
Y, ahora,
yo, tan débil,
sin aliento,
en mi estado
moribundo,
en aislamiento,
mi final.
Y, tú, te muestras
cobarde
con tu alarde.
Y tu mirada
se perdió
al mirarme,
en la lejanía
de no amarme.

 

Este silencio (Número 5)

Y hasta el brillo
del sol, en mí,
se ha desvanecido.
Y me duele
hasta el cerebro
por no expresar
lo que por ti siento .
Y este silencio,
el alimento de mi amor
de llanto.
Y mi soledad continúa
y,tú, ahí fuera,
lejos de mí
y, a la vez,
dentro de mí,
en mi mente,
sin pedirme permiso.
Y nunca estás fuera,
para nada.
Amor, tu paseo
por mis veredas
y el tormento
de tus salidas,
calaveras,
las llevo dentro,
amor,
muy dentro.

Amigo mío (Número 4)

Mi amigo imaginario,
amparo de mi niñez,
a tu lado ayer, hoy,
esperanza de mi mente,
tu carisma, sonriente,
rebosa mi mundo de sueños,
con tus juegos, con tus abrazos,
con tus creaciones…
felices por aquel bello prado.
Y hoy necesito tu ayuda
como en aquellos años,
en nuestra historia
de hermanos,
necesito tu ayuda,
no puedo más,
certificaré tu milagro,
fuera mi asfixia,
fuera mi desaliento,
fuera mi desgarro,
finaliza tu letargo:
para ellos, tú,  no eres real…
sólo  fruto de mi estado,
yo no me lo creo,
mi amigo imaginario,
con tu preencia
me salvarías,  exacto.
Y a mi laberinto,
los cuerdos,
le dan un nombre,
un nombre largo,
sofisticado.
Y,  ahora,  mi vida
sin faro,
con mi amiga la tristeza.
Y desespera mi alma
en una burbuja negra,
desbocada con espanto,
abandonada,
fuera de órbita,
perdida en un norte
falacio,
y estremecida mi mente
por este mundo inhumano,
con elefantes
y con osos pardos…
que cubren todo el asfalto.
Y mi ciudad de gris
en tu búsqueda,
mi propio engaño,
mi amigo imaginario,
mi amigo destacado,
mi amigo soñador,
mi amigo imaginario.
Y con mis elefantes
blancos
y con mis osos
pardos,
en una ciudad fantasma,
tan rara,  demasiado. ..
y en mi estado mental
me demacro,
con un diagnóstico amargo.
Y,  tú,  luz de mi niñez,
ven otra vez,
mi amigo imaginario,
mi realidad,
claro,  claro.