Sin categoría
-
Ganas de verte (Número 228)
Pues tengo, ganas de verte, en este día triste para mí. Delante de mis narices, ¡una inmensa mentira! Yo no te hice caso cuando me mandaste callar, en aquel momento, sí, en aquella tertulia que molestó a los presentes. Y, ellos mismos, hoy, me perjudican. Su rabia, todavía, les dura. Yo, no me alejé rápidamente,…
-
Mirada (Número 226)
mi amor del tuyo, siempre te lo he dicho. Hoy, me he dado cuenta, como nunca, ¡por tus trucos! ¡por tu cantinela! ¡no me regalas ni una mirada limpia! ¡no miras a mis ojos! ¡te da miedo! Y, ahí, ¡tu falsedad! ¡tu negación a mi amor! Y, sin ocultarlo, con esa mirada, tú, por mí,…
-
Adiós (Número 222)
Hoy, dando vida a la muerte, pasas de un lugar a otro, diferente, ausente, estrago de tu aliento fuerte, dentro de tu corazón débil que ya no late, que da paso a la muerte, con, la terrible vanagloria, de un ser extraño que no aparece, que te vuelve la espalda y que, hoy, no te…
-
Otra mujer (Número 220)
¡Levitación! ¡Levitación! ¡Sobre ti, mi amor! Invítame, otra vez, a estar a tu lado, el día de tu cumpleaños, mi amor. Desde que te confesé que te amo, yo, ¡no soy la misma! ¿por qué, mi amado? ¡Te siento más cerca de mí! ¡La felicidad me llena! Amor, ¡no estás conmigo! ¡no puedes estar! ¡lo…
-
Geto-dacios (Número 216)
Cuán largo tu camino,enredado con el mío,en un punto ciegode nuestro destino.Y, cuán larga, tu alborada,se amarra en mi cieloy me cantan geto-dacios,despacito, a mi vera.Cuán ciertoque me amas,me llenas de milagros,en el amplio sentidode la palabra.Cuán larga espera,mi amor,ha merecido la pena.Cuán silencio entre los dospara calmar nuestro dolor,hundidas nuestras vidas,por separado.Y, cuán necesaria,nuestra…
-
Kilómetros y kilómetros (Número 215)
Y, con esta carga, tan dura, mi maravillosa ilusión, no dejó, ni un momento, de rondar por mi cabeza desde que supe lo que te pasaba, mi amor. Así, que me armé de valor y, sin ningún prejuicio, cartera en mano, corrí a buscar a ese famoso doctor que alguien, una vez, me dijo que…
-
Patea (Número 214)
Pues limpia la arena de tu camino y, la claridad, sin duda, llegará. Limpia esa arena, con tus propias fuerzas, la luz, te alumbrará. Y, con tu capacidad, ¡ilumina tu camino! ¡no pares ni un momento! ¡cierra tus ojos! ¡qué claridad! ¡tan sutil! ¡tan escueta! Y escucha a los perros, ¡no ladran! ¡te hablan! Y…
-
Quietud (Número 207)
Indiferencia que mata tus blancas ilusiones, punzándote el alma, como el siniestro de un tornado. Y te muestras equivocada, en esta vida, de rotondas peligrosas. ¡Inquietud! ¡Inquietud, en tu alma, cuando no ves la salida! Un paño de paz te ayudará, en su momento, cuando estés tan perdida. ¡La calma iluminará tu corazón! ¡Encontrarás tu…
-
Me agasajo (Número 206)
Y, por el dolor que pesa dentro de mi ser, por tu inesperado y amargo desamor, hoy, penetro, con más ahínco, dentro de mi alma y, me agasajo, con el conocimiento de mí misma, para soportar, esta tristeza, con serenidad, con pensamientos nobles, con la alegría de vivir aunque, tú, no estés aquí, a mi…
-
Abrirte (Número 205)
Eso te falta: ¡abrirte! para que, tus sentimientos, fluyan del centro de tu alma, sin tapujos, sin banderas, sin las sombras perniciosas, del miedo, de las quimeras. Eso te falta: ¡abrirte! ante la yerba buena, para contar tus raíces, ésas que te callan, ésas que te cierran, en tus miles de batallas. Eso te falta:…
-
Gran problema (Número 203)
¿Y no será que Dios nos pone a prueba con los temas de cada día? Sabias palabras Él nos enseñó: «ama a tu prójimo como a ti mismo» y, nosotros, no seguimos sus pasos y avasallamos a nuestro hermano. Y, Dios, muere de dolor ante la dura maldad, ante los malos demonios que nos sacuden,…
-
Aléjate (Número 202)
A ti te pido perdón, por llamarte, aquel día desastroso de tanto horror, cuando, con todo mi dolor, pedí que te acercaras a mí y te quedaste en tu rincón favorito; ¡no apareciste! ¡gracias! No me hiciste ni el menor caso y, ahora, te doy las gracias ¡en abundancia! Y, con esta plegaria, rezo y…
-
Secretismo (Número 200)
Que te condenen, sin ser culpable de tal desgracia, en esa noche loca en la que te pusieron, por delante, una verdad oculta, con esa copa de vodka y, con ese argot desfasado, entre las nebulosas, de una tórrida y frustrante noche que te llevó a Varsovia, con tu indeleble música, delirante, con atónita monserga…
-
Enfermiza (Número 199)
Hoy, de funeral, casi sola, me dirijo a una estatua que mira, mi cabeza, fijamente. Con una voz poderosa y triunfal le digo, ¡que me deje en paz! ¡que su extremo me la chifla! ¡que su poca vergüenza no me domina! ¡que su lastre, simple y traicionero para este mundo, lo dejo atrás! ¡que los…

