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Antojos (Número 992)
Siento, la sutileza de tu musa, en mis carnes, con los mejores acicalados, interesantes canciones, con mis ojos, cerrados, pensando en ti. Te tengo a mi antojo, junto a mi cama. Tu cuerpo de oro, penetrando, por mi erizada piel, justo delante, de unas fuentes, de aguas vivas, que se deslizan, por tu silueta espacial…
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Lemniscata (Número 991)
¡Oda al amor! Sin cerrar ni siquiera mis ojos mi alma, te lleva, a su antojo, en el mejor lugar de su casa, pequeña y poderosa; para ti, la convierte, en una gran mansión, con amor del fuerte, como la lemniscata, por quererte siempre, ante los más adversarios caminos que se le van cruzando. Ella…
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Juan Cervera (Número 990)
Llámalo como tú quieras, yo, lo llamo lealtad, esa persona que, cada día, las buenas noches me da, sin ninguna intención, sin nada más. Llámalo como tú quieras, yo, lo llamo lealtad, esa persona que, cada día, los buenos días me da, sin ninguna intención, sin nada más, con su cortesía, cada vez, más especial.…
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Veda (Número 989)
Blanco puro, recorre, mi cuerpo cansado, en los diccionarios, de la estantería de mi vida de agonía, fijándose, en lo más duro de estos días, cualesquiera, interiormente, me provoquen, alergia, a los contactos, con todo lo ausente y, me forjen, un camino de rosas, incoloras, capaces de llevarme, al cielo inmaculado. Encuentros, en otro mundo,…
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Princesa (Número 988)
La sal del mar, ha dejado, un rastro, en mis manos acanaladas, con el día, complicado, de tu marea baja, en los arenales de aquella playa, la de Nerja, con tus colores, al ayudarme, a pasar por aquellas piedras, para llegar, con mis pies cansados, con mi cuerpo agotado. Tu ayuda, ha incendiado mi corazón,…
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Mejorar (Número 987)
La simpleza de la vida, codicia, de una solución, que respete mi cuerpo y no, me socabe, dentro de mis problemas. Sin secretos inmóviles, por este desierto, sin flores nuevas, sin ninguna primavera, sin sandeces, de algunos cantos, cuajados, de almas vivas, ilusionadas, con un camino, el mejor de todos, escogido, con las entrañas, de…
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Indagar (Número 986)
Con lo bonita que es la vida, ¿por qué existe el sufrimiento? lo encuentro a destiempo, a cada momento, en los estantes de mis días, paso a paso, me abre mis puertas y se instala dentro. ¡Camicazes de tormentos! ¡Penurias de lamentos! ¡Engreídas casualidades! ¡Justicia ciega! Cargas, en el alma, llenan, de malos estragos, la…
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Mezcla (Número 985)
Entre las sábanas de mi cama enredo mis sueños, los del día, los de la noche, elogios, de valores sublimes, con la penumbra, de un extraño suceso que me llena, el alma, de municiones, en las calzadas de mi caridad, con la tertulia de mi mente, cuajada, de intrigas comunes, en las estructuras golfas, de…







