Nadie me contesta, tres mensajes, en espera, lágrimas vivas, en mi cabeza, con un delirio, que expresa mi congoja. ¡Nadie en mi balcón! ¡Nadie en mi puerta! ¡Sorpresa dolorosa, en mi alma, que me derrumba ciega! ¡Doy vueltas y vueltas como una peonza de feria! El mareo me trasiega y, en una nube amarillenta, me … Continuar leyendo Aprendizaje (Número 409)
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo