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Urdorf (Número 775)
Algo grande se me ha partido, mis lágrimas, fluyen, entre la noche y el día, engañosas, ante los mismos oídos y, los mismos ojos tuyos. Mientras, tu pose, acostado, entresijos, de un mundo nuevo, que se te ha presentado, ¡fanático loco! Te has postrado en él, igual que un desesperado, mirándome, por el entrecejo, como…
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Alma en pena (Número 774)
Pues no miro más las estrellas, ¡tiempo al tiempo! sus señales, me bandean, hasta, el vespertino triunfo, de un ave guerrera, asolada, en el distrito norte de tu alma, cerciorada, por la pena estridente, a manos de un grillete. Manos enlatadas, desde que te fuiste de mi vera, sin asomarte a mi lugar favorito: ¡a…
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Enamorarse (Número 773)
Mi alma, no me la toca cualquiera; quien me la toca, mi yerbabuena, me hace subir a las estrellas. Contigo, mi alma, ha subido a ellas, mis ojos, lindas camelias y, mi corazón, en las altas esferas.
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Tarzán (Número 772)
Por la vieja esquina, en la noche de los poetas muertos, entretengo a mi perro, mi fiel amigo sincero. Tus ojos, enternecidos, sorteando el misterio, tu mirada, un reencuentro. Tu agradable presencia y, tus finos ladridos, en mis oídos. Te hablo vocablos latinos, tú, mueves, tu lindo rabito. Con la dulzura de tus ojos, en…
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Triunfos (Número 771)
El humo de tu calma me acelera, entre las figuras placenteras, con el mismo cordón de tu aliento, sobre mis orejas, ante la fornicadora costumbre, de llamar pronto a mi puerta. Sabor de tus triunfos colombianos, en la estratosfera más alta de tu guarida, entre tus cincuenta primaveras, después de quedarte, sin lo mejor de…
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El más allá (Número 770)
Peldaño a peldaño, a veces, con placeres, otras, con duro trabajo, mi vida, voy marcando. En los años de mi niñez, los ruidosos resbalones, las heridas, las caídas, los coscorrones, «esos años de travesuras» con mis amigos en la calle, y, en mi mente, (hoy, me lo paso, mejor que ayer). Después, mis bailes en…







