El Cáncer en Poemas
-
Mi Dios (Número 389)
¡Oh! ¡Dios mío! ¡Tengo un Dios! ¡Ganado con mi dolor! ¡Lo he conseguido en tiempo récord! ¡Mi amigo! ¡No se va de mi lado! ¡Lo llamo a diario! ¡Me tiende su mano! ¡A sus dedos me agarro! Años atrás, un desconocido, hoy, ¡mi mejor amigo! Arde, dentro de mí, con una fuerza gravitatoria, ¡maestro de…
-
¡Estoy viva! (Número 388)
¡Aprieta! ¡Afloja! ¡Un poco más! ¡Tira para allá! ¡Sí! ¡Así queda bien! ¡Ya! ¡Para la cama! ¡Vamos todos! Y, una voz femenina, dice: – yo, en la cabeza, – un, dos, tres… ¡ya está! Despierto de mi operación, ¡qué bien! Y, estas palabras, brotan de mis labios: -¡qué bien! -¡estoy viva! -¡no he muerto! -¡viva…
-
Ya vivo (Número 386)
Bajo mi brazo, ¡mucho dolor! ¡no puedo coger a tu paloma blanca! Dos mil veces maravillada, en el momento de mirarla, te he bendecido, entre un humo limpio para, después, orar. Y, con ella, entre mis manos, mi dolor desesperado, con el yate de tu corazón, se ha encallado. Tu paloma blanca revolotea sobre mí,…
-
Pérdidas (Número 385)
Y, los momentos, cerca de ti, más llevaderos, con esa alegría de tus besos, en la intemperie de mi desolado corazón. Y, ausente de este mundo, cicuta, de un trasfondo mustio, problemas del dolor de mis males embriagantes, en la locura, tan imbécil, de mi negra vida, oscurecida, por las pérdidas., transformada, en druida en…
-
Mi nana (Número 384)
Ea, ea, mi nana… Hoy, día cuatro de abril, mi operación, ha llegado. ¡Qué bien! Toda la noche, sin nervios. Aún así, a primera hora, un relajante, me han dado. y, a las ocho, al sótano, una gammagrafía; otra vez, en una máquina… apenas me doy cuenta de nada. De camino a quirófano, me despierto…
-
Ingreso (Número 383)
Por fin, tengo cama, en este hospital. Me inspira confianza, en la quinta planta, quinientos diecisiete, mi habitación sagrada. Me acomodo, hasta mañana, día cuatro de abril, a las ocho. Pero, algo tarde, a las diez de la noche, se presentan mi cirujanos, con un rotulador, en sus manos. Me hacen casi un mapa, pintadas…
-
Ayuda (Número 382)
Pues, esta pena mía, contigo, la desahogo. Mi corazón, casi muerto, no se repone del todo, ¡vagabundo por las noches! ¡lobo solitario! ¡vítores sin piedad! ¡sufrimiento elevado, en mi pecho, desesperado! ¡No cojo el sueño! ¡Lloro desconsolada! ¡Ayúdame amor mío! ¡No me abandones por este camino! ¡Me he perdido por callejones oscuros! ¡Dame tu mano!…
-
Lucha ( Número 381)
¡Lucha! Tú, siempre ¡lucha! Si te ves enraizado en la derrota, ¡mira hacia arriba! ¡mira hacia delante! Y, mira, la brillantez de la luna que, cada noche, con su fortaleza, cabalga, a la sombra del sol. Él, la ensombrece y se burla, de ella, por ser más radiante. Mas, ella, la luna, en su lucha…
-
Mal sino (Número 368)
Injusta la vida conmigo, vaya si tengo mal sino. Las tristezas, las penas, no me dejan ni un segundo. Duras batallas a mis espaldas; unas ganadas, otras perdidas, otras… librándose todavía. Miro hacia delante, en el soportal de mi dolor. Así de dura, mi vida. Para saber más: Vista cancerpoemas.art.blog Vista diccionarioderimas.video.blog Vista poemasdemercedes.com
-
Importante (Número 339 b)
Pregunto, por saber, el tiempo me lo dirá. Y, a las pruebas cruzadas, hasta las tres, no me llamarán. Mi desayuno y mi almuerzo lo antes posible. Después, un número de orden, en esa máquina de fuera. El desayuno, en el bar de fuera, media tostada con jamón, ¡qué rica que está! Y este cafecito,…
-
Un jueves (Número 339 a)
Sé cuando me opero, en ese día que suponía, el jueves, me adentro, en un frío quirófano. ¡Qué miedo tengo! Y eso que aún siento que todo esto no va conmigo. No sé si será mejor o peor, no puedo remediar este estado. Somnolencia frente a mi operación, molestias, de imprevisto, en mi vida. Y…
-
Sonrisa perenne (Número 363)
No me aparco, a un lado, frente a este dolor. No invento, ningún autodaño, frente a este sufrimiento. Mi camino hacia delante, así lo llevo. Sinuosa, entre los sinsabores, que me llegan. Poderosa, frente al cambio de mi estado, con una sonrisa puesta todo el día, con un talante de alegría, ante todo lo conseguido,…
-
No te entretengas (Número 344a)
Y, de camino al hospital, una llamada, ¿dónde andas? Debías estar aquí a las ocho y media, ¿qué te pasa? Ah, pues yo anoté a las diez. Voy de camino, llego pronto. De acuerdo, no tardes, que te dejen en la misma puerta, no te entretengas. Lo siento, tardo muy poco, en quince minutos estoy…
-
Tocayas (Número 344 b)
Bueno, pues otra prueba, no recuerdo bien dónde. Me dan pegatinas y, también, una pulsera. Y me llaman pronto, en clasi. Y sólo recuerdo el apellido de la doctora. Y la llaman pero no es ella. Se apellida igual, será otra compañera. Y me acompaña a otra consulta. Por fin, la encuentro; ahora sí…es ella.…
-
Valiente (Número 358)
¡Ánimo! ¡Ánimo! ¡No abandonaré mi batalla! ¡La veo desde lejos! ¡Me quitaré la venda! ¡Aún, no me duele! ¡No caminaré sola en este duro sendero! ¡Cambiaré dolor por vida, una acción muy expresiva! Y, con la ilusión de la vida, ¡vivir! ¡vivir! ¡más vida! ¡Me llenaré, cada día, de jazmines florecidos, de rosas rojas gigantescas…














