-
-
Amar (Número 893)
Algún día, tu nombre, me atravesará, cual daga hiriente, ¡en las sienes! el corazón, ya me lo atravesó, antes de verte. Y, el sentimiento de amor, en los estupefactos y cansinos montículos de divas, en el aposento de Mesopotamia, donde te amé hasta el sol poniente, con el verbo en mi boca, ¡el verbo amar!…
-
Vientos (Número 892)
El movimiento de la vida en esta esquina. Los pasos ajetreados, las risas por las aceras, las sonrisas con las cejas. El balanceo de tu cuerpo, tu pose de hombre rudo, tus manos al viento, tus ojos, con chiribitas, entre el tumulto, de esta bulliciosa esquina. La vida, en estos movimientos. Yo, quieta ¡te miro!…
-
-
-





