Un médico, para mí,desconocidoy, a la vez, conectado,me da una triste noticia,con la claridad,de un día de verano.Me mira de frente,como alguien conocido.Y me comunica,que dentro de lo malo,lo mejor.Yo, pensativa unos segundos,¡interminable momento!Le digo,que acaba de darme,¡mi sentencia de muerte!Él, lo entiendo,le resta importancia.Y, según me dice,por estadísticas,desaparecen en esta vida,en un instante,más personas … Continuar leyendo 1 de febrero (Número 257)
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo