El Cáncer en Poemas

1 de febrero (Número 257)


Un médico, para mí,
desconocidoy, a la vez, conectado,me da una triste noticia,con la claridad,
de un día de verano.Me mira de frente,
como alguien conocido.Y me comunica,que dentro de lo malo,lo mejor.Yo, pensativa unos segundos,¡interminable momento!
Le digo,que acaba de darme,¡mi sentencia de muerte!
Él, lo entiendo,
le resta importancia.Y, según me dice,por estadísticas,
desaparecen en esta vida,
en un instante,
más personas atragantadas
y, más personas en accidente, que por esto. En verdad,¡qué preparado que está!¡normal!Después,pasa a explorarmey me dice:¿por qué no me miras?¡abre los ojos! ¡mírame!Yo, con un nudo en la gargantay, con el corazón encogido,
le digo:
¡no puedo!¡estoy llorando!Y, mis lágrimas,
por mis mejillasresbalan hasta la sábana
de la camilla.Después,¡papeles y papeles!¡peticiones para pruebas!En principio, tres de ellas.Y, justo cuando me lashagan, mi intervención. Me despido con agrado
y, con media sonrisa.Al rato, vuelvo,
acompañada.Y, este doctor,
confirma la sospecha.Y, nos dice:-mira, yo, ¿qué quisiera?

4 comentarios en “1 de febrero (Número 257)”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.