-
Realismo (Número 78)
Por ti partiré, sin más dilación, dentro de mi barco de amores magos, en demanda de tus fieles halagos llena de pasión por mi adicción. Miles de años con tu aparición y, en mis sueños, tus preciosos lagos. Mi aventura ideal, sin más estragos, el caldo del amor de mi abrasión. Con calcomanía de tus…
-
Poeta (Número 77)
Y es la hora de los poetas encantados que no duermen, ni de día ni de noche, en la búsqueda, de un ramalazo de inspiración que nutra su poema, con la efervescencia de la vida. Y le impregna, un toque de nenúfar trenzada, en una noche sonámbula. Y, como poeta, aprovecha, para hablar con su…
-
Tope (Número 76)
Se oye tu voz cerca, a mi lado, complemento de todas mis manías, en tus canciones, en tus melodías, yaciendo en mi recuerdo calado. Ella me acurruca con su agrado, en su palco de limpias valentías, con ayuda de sus solemnes guías, con júbilo, en su ritual alado. Tu voz me adentra en tu fresca…
-
Obvio (Número 75)
Tu sonrisa, elixir de luz brava, traspasa mi simiente coronada, tapiz de mi córnea plateada, la brisa de tu sonrisa, me cava. Cautiva de tu sonrisa, esclava. Maíz para mi duna enamorada, nácar como perla gris azulada con soplo de huracán que me agrava. Duerme tu sonrisa en mi cabeza, profesora con sus gratos talentos,…
-
Oasis (Número 74)
Por tu amor me desplazo desde Flandes, en gnomo convertida, sin aliento. Casi a la muerte veo, no miento por tus idos amores en desbandes. Me han perseguido enemigos grandes y también un enemigo hambriento. He pasado sed, hambre y tormento, fruto de los aires que tú expandes. Todas mis heridas brotan ahora, con certeza,…
-
Besos de agua (Número 73)
Deseas una oda de amor. Para ti, mi amado, te dedico, mis versos, de color. Por tu calma, rodeada de tu flor, al abrigo de tu palma. Por tu dignidad en mi alma. Por tu querer estremecedor. Por tu pasión felina en mi alma. Por tu mirada que abre mi alba. Por tu embrujo colonizador.…
-
Perillana (Número 72)
Y en mi enjundia, tu olivar y justo aquí, en este lugar, brota una perezosa y fresca gota, adjuntando alas para volar. Y libre abandona mi altar, sin engendro de miedo a la derrota, con firmeza, limpia, no está rota y a tu cita va como un juglar. Mi ente solar, confesor de mi casta.…
-
No hablamos (Número 71)
Hace tiempo que no hablamos, vida mía. Y, todo, por aquella mentira que cayó sobre ti, sin explicación alguna. Tú, enmudeciste, yo callé, vida mía. Nuestra relación bloqueada, tanto tiempo, tanto dolor, con lo que nos amamos, vida mía y, todo, por esa mentira, que cayó sobre tus espaldas, Tú, hoy, sabes la verdad: ¡yo…
-
Un nudo en la garganta (Número 70)
Me transporto a mis recuerdos de amor; a esos recuerdos que de ti tengo, a tus racimos de pasión, uno a uno, cuando, por mi cuerpo, te deslizabas con suave textura, con colores malabares. Y me lleno de ti, con un nudo en la garganta, cielo mío; con un nudo gigante con el que tambalea…
-
Escrita con el alma (Número 69)
Y tu canción, vida mía, la que tú me cantas, está escrita con el alma, con el tesoro que allí guardas para mí, con la sabiduría que agencias por todos los mundos que visitas, con el cielo que traes en tu maleta trovadora, con los amores de quienes saben amar en la distancia, con los…
-
¡Qué pena! (Número 68)
¡Qué pena! pronto, sin vida. Y entre los humos de mis candelas vividas se consumen mis recuerdos, se fueron… de mi memoria. Se va mi vida, palmo a palmo, entre las sombras perdidas, entre las batallas ganadas. Se va mi vida, en los barcos hundidos, en las perlas abandonadas ¡Qué pena! se gasta mi vida.…
-
Sobrevuela mi alma (Número 67)
Amor, tú y yo, en el agua de la noria de la felicidad, en el alimento de nuestros centros, en un lugar paradisíaco. Lindo mar. tu mirada, con la profundidad de los océanos, con un bálsamo mágico que unta mi corazón de sales virtuosas, con un gozo celestial, sanador, de mi limbo cerebral. Tú me…
-
Raíces (Número 66)
Mi corazón, a duermevela, tú no llamas a su puerta. Tu rutinaria indiferencia, cada noche, me quema, mi amor. Una pena, poderosa, dentro de mi corazón sin una venturosa luz que airee mi dolor, enraizado, sin ti. No avisto ningún camino nuevo para mí; ¡ninguno, mi amor! Yo, sin ti, no sé vivir.
-
Condimento (Número 65)
Y vivo en mi soledad nocturna; esa misma soledad, de la que hablan, los que han quedado, perdidos a su suerte, en un destino muerto, al que ni miran. Así sufro en estas noches, vacías, de tu amor, en estas noches, condimentadas, por tu lejanía. Y miro el vacío de mi vida.
-
Encorvada (Número 64)
Mi alma no descansa, te ama en todo momento. Y, por amarte tanto, taciturna vislumbra el esperpento de su vida. Y, cada vez, se arrastra más por ti. Y, cada vez, más encorvada por el peso de tu amor, en mi alma.














