Vuestro color (Número 336)

Y pido perdón,a todos vosotros,por mi letargo,por la mala ruta de mis vicios,incongruentes vicios.Y pido perdón,por una vidaextremadamente loca.Y pido perdón,por una vidade humana desesperada.Y vosotros me llamáis,loca, loca…Y os miro, fijamente,desde el otro lado de mi alma.Y, sigo siendo de hierro;no veo vuestro color,ajeno para mí.Y pido perdón,a todos los dioses;a los míos y a los extranjeros.Y, no les hago ningún caso,sigo en mis creces;torturas en mi cabeza,amargura sin pintura.Y no doy un paso acertadoque cure mi locura.

Hipocresía (Número 334)

Hipócritas, hipócritas,

el mundo…lleno de hipocresía,

una verdad de la vida,

mucha hipocresía,

un círculo vicioso,

falsas personas

te consuelan,

falsedad en su mente,

quizás, no en sus corazones.

Y pasan de ti

en todo momento.

Tus problemas,

le importan un pimiento.

Y, otra vez, te dirán lo siento…

cuando al darse la vuelta

o, quizás antes,

una falacia todo.

Repletos de hipocresía,

hipócritas…hipócritas,

yo lucho,

yo…no quiero serlo.

Ganas de vivir (Número 332)

Honorable naturaleza

se cuela por mi cabeza,

dispuesta a regalarme

un bello día de primavera.

Los zorzales revolotean

cerca de mí,

las mariposas se posan en mi nariz,

el olor de azahar endulza mi cuerpo,

por dentro, las flores, con sus colores,

pintan mi alma;

todas bellas, menos una,

tiene un colgado despegado de ella,

va a morir,

yo no sé que hacer con ella,

¿puedo salvar su vida?

no tengo ni idea,

la miro fijamente,

la uno a su lugar,

tomo un palo y se lo ato,

quizás sirva para algo;

este día de primavera, tan bello,

puede que sea su nuevo comienzo.

Nunca me doy por vencida,

lucho con lo poco que tengo,

mis ganas de vivir,

maravillosa luz que me rodea

en este lindo mes de abril.

Álter ego ( Número 331)

Mi álter ego,(mi otro yo),mi fecunda espelta,en este tricuerpo montado,sea cual sea tu cuerpo.Mis ronquidos,despierta,mi ruido gastrointestinal,al postrarme de hinojos,(ponerme de rodillas).Y, mis colmenillas reticuladas,con la exquisitezdel sustrato de Cádiz,por la quinta colonialde nuestra marea imperial.Desde positus sum(conjunto) tuyo y mío,tan gratificante,sin impétigo,en este tratado de consciencia,de un matrimonio mayor,sin ningún disimulo,con nuestra denominación social.Y, con tu sustancia química,tú que me llamas.Y, en tus brazos,caigo yo, mi amor.

Acacias (Número 330)

Acacias, acacias

yo comía acacias,

en la placita de mi niñez,

en la placita “Santana”

sí,

con ilusión en mi alma.

Con ellas,

ahuyentaba mi mala suerte,

maravillosa planta.

Con ellas,

me hacía pendientes,

zarcillos de acacias.

Después,

me atiborraba de chucherías

en el quiosco de “Miguel”

y, casi me bañaba

en aquella fuente

que, hoy, sigue allí,

algo transformada.

Mas, las acacias, ya no están…

tampoco, el quiosco;

ahora…

se han tornado en naranjas

y en cuatro esplendorosas palmeras

aireadas, frescura imponente.

Acacias, acacias,

yo, de niña, comía acacias,

¡qué suerte!

Y, ahora, de mayor,

ya no como acacias.

Y, mi suerte, se esfumó…

¿volveré a comer acacias

en la placita “Santana”?

Vive (Número 328)

Y no me conformo,con una cadena humanaque pida mi absolución,¡ no!no me conformo con eso,eso no me haría feliz.Me duele tanto mi cabeza…debo, con la calma de mi plante,darme al mundo entero,dejarle algún legado nuevo.No quiero pasar por aquí,sin más,necesito un artículo especial,tan especial,que de la vuelta al mundo entero.Y, con palabras bellas,decirles a todos ellosque la vida es una lucha,una dura lucha,que te hace volar.Y, lo interesante,poder contarlo, antes de irme.Tú vive.Tú lucha.Tú vuela…VIVE TU MÚSICANO TE VAYAS SIN VIVIRLA.

Muy tuna la muerte (Número 326)

Y, en la alacena de mi vida,

vivencias de una negra penumbra,

se me pone delante una muerte

estúpida.

Quiere burlarse de mí

y me dice que, frente a ella,

nada tengo que hacer.

La carne se me pone de gallina,

rechinan mis dientes,

ella, la muy tuna,

susurra en mi oído…

feliz cumpleaños

del día de tu muerte.

Y frunzo mis cejas

mas no agacho mi cabeza.

La miro desafiante,

cojo impulso hacia delante,

me monto encima de ella,

y sí, con un puñal,

hecho con mis ganas de vida,

le retuerzo su mano,

le quito su guadaña,

la giro hacia mí

y le digo estas palabras:

te dejo tiesa,

indefensa,

te desafío,

lo nuestro será un duelo,

un duelo sin armas,

un duelo de tú a tú,

de corazón a corazón.

Y, ella, ante el temor al amor,

se da por vencida,

se da la vuelta,

agacha su cabeza.

Y desaparece

sin llevarse su guadaña.

Quizás, otro día,

vuelva a por ella…

lo recordará, seguramente.

Cualquier momento (Número 325)

Alguien me maltrata,

mi cabeza bajo sus rodillas,

alfileres en mi nuca,

deshuesado mi cuerpo,

obviando mi talento

y mi figura,

deshaciendo mis conexiones.

Y, en mi mala racha,

busco una salida,

en este pernicioso momento,

derribos monstruosos,

en cada una de mis células.

Y me atolondro

hacia un momento de locura.

Y mi malestar lleva

mi pensamiento a una evasión…

a una autolisis

que no prolongue mi amargura,

Y, menos mal,

que no veo mi momento

y, mi acto, no se consuma.

Y despierto de este enredo

que deslumbra mi mente;

momento…sin precedentes.

Omni tempore.

(Cualquier momento).