Alta mar (Número 1.092)


Frente al mar,

mi insignificancia,

se acentúa, más y más.

Inmensidad del agua,

poderosa.

Ese resplandor del sol

entre las calderas,

de un imponente asador,

¡imparable! ¡indomable!

¡garante de inquietud

bajo esas aguas agitadas!

¿Quien sabe dónde iré yo?

¡Poderoso el mar!

entre tus aguas, noto la realidad

¡Poderosa la naturaleza!

todo, lo tengo prestado.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero…

El tiempo corre,

todo, puede pasar

hasta que, tus aguas bravas,

me lleven hasta alta mar.

😘😘😘

Mercedes Luque Navarro

poemasdemercedes.com