• Santolina (Número 213)

    Tú y yo, juntos, oro y plata, nuestro brillo, no se aguanta. Tú comes de mí, yo de ti. Tú,  un rayo poderoso que brilla por rincones nefastos del universo. Dejas tu ramalazo, de luz y de amor, en la piel, en los ojos, en el corazón, de quien te mira, mi amor. Yo, un…

    ,
  • Desahogo (Número 212)

    Ayer necesitaba, con toda mi alma, desahogarme contigo, mi vida. Ayer necesitaba, con mi corazón tambaleando, un abrazo tuyo, mi cielo. Ayer necesitaba, el soplo de tu aire sanador, ¡me hace grande! Ayer necesitaba y, tú, lo sabes, el calor que tú me das cuando hacemos el amor. Ayer necesitaba, enloquecer a tu vera, cariño…

    ,
  • Natural (Número 211)

    Yo disfruto, cada día, mi mejor momento, junto a ti, mi talismán. Y, tu naturalidad, me atormenta. Si ¡no me dejas respirar con tu elogio secreto! Si ¡no vivo, sin tus besos, las ofrendas de tu amor! Si ¡no vivo, sin tus abrazos, las flores de mi jardín! Si ¡no vivo sin ti! Ya sé,…

    ,
  • Altitud (Número 210)

    Tu alma inmortal, miartemisa. Desnudo por ella miarmazón y, en mi pecado, tusumisión. Yo fluyo por ti, tu sacerdotisa. Alfa y omega, tu pitonisa.Amor cálido con un comezónencima de mi tez, enrebelión. Estos versos me hacen tu poetisa. Como protagonista de tu fuero, aparición de tu amor no disperso, y, en todas mis vidas, te…

    ,
  • En el ahora (Número 209)

    Salto por ti, mi cielo, con esta sonrisa. Y, hasta se cierran mis ojos, con la alegría puesta en mi cara, con las ganas firmes, de amarrarme a tu ancla de marinero bohemio. Y, tú, con tus perlas estrelladas, me miras, culpable de mi viva alegría. Y, tú, provocas la subida de mi alma; me…

  • Sencilla y emotiva (Número 208)

    Y, tú, tan amable, me dices que soy, para ti, sencilla y emotiva, esa mujer especial que, sin quererla, jamás se olvida. Y te busco, en mi baúl de recuerdos, como candidato de mi corazón. Y me sorprendo, con la mala fortuna, de tu amor invisible. Y, encima, yo te protejo en las marismas de…

  • Quietud (Número 207)

    Indiferencia que mata tus blancas ilusiones, punzándote el alma, como el siniestro de un tornado. Y te muestras equivocada, en esta vida, de rotondas peligrosas. ¡Inquietud! ¡Inquietud, en tu alma, cuando no ves la salida! Un paño de paz te ayudará, en su momento, cuando estés tan perdida. ¡La calma iluminará tu corazón! ¡Encontrarás tu…

  • Me agasajo (Número 206)

    Y, por el dolor que pesa dentro de mi ser, por tu inesperado y amargo desamor, hoy, penetro, con más ahínco, dentro de mi alma y, me agasajo, con el conocimiento de mí misma, para soportar, esta tristeza, con serenidad, con pensamientos nobles, con la alegría de vivir aunque, tú, no estés aquí, a mi…

  • Abrirte (Número 205)

    Eso te falta: ¡abrirte! para que, tus sentimientos, fluyan del centro de tu alma, sin tapujos, sin banderas, sin las sombras perniciosas, del miedo, de las quimeras. Eso te falta: ¡abrirte! ante la yerba buena, para contar tus raíces, ésas que te callan, ésas que te cierran, en tus miles de batallas. Eso te falta:…

  • Te lo has ganado (Número 204)

    Te lo has ganado, ¡te quiero cada día más! Siento tu aura en mí, portas tu alegría en este día, soleado, de abril. Y vuelcas, el perfume de tu elixir, en mis poros. ¡Sé que tú me amas! ¡Sé que te rajas la piel por mí! ¡Sé que me rodeas, mágicamente! me haces un círculo…

  • Gran problema (Número 203)

    ¿Y no será que Dios nos pone a prueba con los temas de cada día? Sabias palabras Él nos enseñó: «ama a tu prójimo como a ti mismo» y, nosotros, no seguimos sus pasos y avasallamos a nuestro hermano. Y, Dios, muere de dolor ante la dura maldad, ante los malos demonios que nos sacuden,…

  • Aléjate (Número 202)

    A ti te pido perdón, por llamarte, aquel día desastroso de tanto horror, cuando, con todo mi dolor, pedí que te acercaras a mí y te quedaste en tu rincón favorito; ¡no apareciste! ¡gracias! No me hiciste ni el menor caso y, ahora, te doy las gracias ¡en abundancia! Y, con esta plegaria, rezo y…

  • Ilegalizo (Número 201)

    Y¿dónde quedarán mis pensamientos? los que se pierden, en la lejanía, del entresuelo de mi mente, los que no condensan, los que no hablo, los que no escribo… esos pensamientos secretos, ¿dónde quedarán? Quizás, no vean el día, los atrapará, una oscuridad oculta, en esa mente cerrada. Yo, ¡ilegalizo mis pensamientos callados! Yo, ¡ilegalizo mis…

  • Secretismo (Número 200)

    Que te condenen, sin ser culpable de tal desgracia, en esa noche loca en la que te pusieron, por delante, una verdad oculta, con esa copa de vodka y, con ese argot desfasado, entre las nebulosas, de una tórrida y frustrante noche que te llevó a Varsovia, con tu indeleble música, delirante, con atónita monserga…

  • Enfermiza (Número 199)

    Hoy, de funeral, casi sola, me dirijo a una estatua que mira, mi cabeza, fijamente. Con una voz poderosa y triunfal le digo, ¡que me deje en paz! ¡que su extremo me la chifla! ¡que su poca vergüenza no me domina! ¡que su lastre, simple y traicionero para este mundo, lo dejo atrás! ¡que los…