Sin categoría
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Roble seco (Número 913)
Podría el roble secarse, entre los malos vientos de este negro invierno, bajo la sombra, de un ocaso duro. Podría el roble secarse, entre los viciados dedos, de un destructor de árboles, atenuando el pecado, con las más increíbles, respuestas ciegas. Podría el roble secarse, en la soleada y quemante tarde de un agosto insaciable.…
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Crudeza (Número 912)
En un triste suburbio, personas, en su silencio. Caras de miedo, de sufrimiento intenso. Cabezas, con pañuelos, estómagos tintóreos, pelucas y sombreros. El tiempo no se apiada, más y más personas, en esta tristeza monumental que llena, la cabeza, con palabras, como «fuerza», «valiente», «guerrera». La vida que dura, a veces, un soplo de aire…
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Descubrimiento (Número 909)
Dejaré que, mis lamentos, se oigan en el mundo entero. Me rajarán las costillas y el pecho, con la fuerza del fuego. Es el ruido que hace cuando, mi castillo de naipes, cae por los suelos. Una a una, mis ilusiones, rotas por el descontento. Duras posturas, yo vivo, en estos momentos. El dolor, rompe,…
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Resurrección (Número 908)
Ante una muerte, una vida fluyendo, en la inmensidad del caos. Mi propia ruptura, sin la negatividad, le dará frescor a mi mente, al refrigerar, mis asuntos pendientes. Y, mi cuerpo, quedará sin miedo, al no ver, a alguien ausente, entre los muertos vivientes. ¡La resurrección en mis sueños! ¡Creo expandir, la vida, con mis…
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Invalidante (Número 907)
¡Qué dolor en mis costillas! ¡Rasero de una mala vida! ¡Duro trabajo entre pecho y espalda! ¡Por poco sueldo! Mi vida, trabajar y trabajar, diariamente, Suerte, tendré, de no quedarme invalidante, por este camino de escarcha. ¡Frío! ¡Dolor! ¡Calor! ¡Peso! ¡Sufrimiento! Todo me acompaña en mi trabajo aventurero. ¡Colapso de mi cuerpo! Y, este momento,…
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Impávido (Número 903)
Mientras te espero, junto a este mágico puente, destinado, al encuentro de almas inocentes, campeonas, a través, de los suburbios, de mentes destrozadas, moviendo sus caras, ¡con muescas tan raras! expresiones, de una mente dañada, el ocaso, en sus cerebros, las decisiones, tomadas a lo ligero, ¡gritos! ¡carreras! ¡llantos! ¡tirados en el suelo! ingrata, la…
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Cazalla de la Sierra (Número 902)
He visto dioses, bailando, junto a la carretera de Cazalla. Dioses aventurados, con su flauta en la mano, con cara de ángeles parsimoniosos, festejando, el evento más soñado, ¡la pura naturaleza! A través de los cristales empañados, ¡yo los he visto! ¡a mi lado! ¡sin temores de algo malo! Y, su belleza, hablaba, por sí…
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El cuervo no llegará (Número 900)
¡Cómo he respirado hoy! ¡Tranquilidad, a las cuatro de la tarde! Después de tumbarme y mirar, un falso cielo estrellado, donde, la única luz que brillaba era la de mi corazón, con una buena noticia, ¡qué respiro tan grande! ¡cómo me he liberado! ¡las trabas me las he quitado! ¡los grilletes he destrozado! He abierto,…
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Reminiscencia (Número 898)
Altozano contundente, dentro de un pandero caliente, con sabores de las pieles de antaño, reminiscencia de una torturada carga, en mis hombros, el frío miedo, hiela mis sienes, nervios van y vienen, a la espera, de una situación incierta, tal vez muy dolorosa, dentro de una cámara, triste y oleaginosa, con el péndulo, de una…













