Sin categoría
-
Ya lo sabéis (Número 398)
Saldré, de nuevo, de paseo, por mi pueblo, con mi dolor. ¡No me preguntéis más qué me pasa! ¡Nubarrones de pena! ¡Chamuscones de llantos! ¡Agua fina de calvario! ¡Lluvia de lamentos! ¡Granizada de tormentos! Me pasearé, de nuevo, por mi pueblo. ¡Me conocéis bien! ¡No me preguntéis más qué me pasa, por favor! ¡No me…
-
Ahora mismo (Número 394)
Intento, con el limbo de mi mente, surfear, por tu cuerpo ausente, ese mismo, tan indiferente, que, con sus arañazos, me somete a mi carga, cualesquiera, incorporar, congruentes razones, vitoreando, sin la rabia rapiña, de un juego de niñas, sin princesas, sin bellas durmientes y, con el vuelo, en una vida loca, de guerrera solitaria,…
-
Insomnio (Número 391)
¡Insomnio! ¡Insomnio! adiós a mis buenas noches, las de una cachorrilla, ¡bocarriba! ¡bocabajo! ¡de lado! ¡con la salud de un retoño! ¡con mis brazos abiertos! ¡estirada al máximo! Me pasaba, las noches, en mis sueños del dorado, en un esplendoroso descanso. Y, ahora, ¡insomnio! ¡insomnio! incapaz, de un descanso. ¡Para un lado! ¡Para el otro!…
-
Juventud (Número 390)
¡Juventud! mi juventud perdida, de lo más bello, de mi vida. ¡Garra en aquellos días! ¡Sin cansancio en ninguna batalla! ¡Dando el callo, en las durezas! Encuentros, con golpes suaves, en una etapa candorosa. Y, con la fragancia de los trueques, un misterioso cambio, ha entrado en mi cuerpo, ¡curtido por la enfermedad! ¡agotada en…
-
La parca (Número 379)
No un día más, sí, un día menos, la parca, recorta terreno. ¿Cómo engañarla? aún, sin saberlo. Ningún párroco de pueblo, ningún obispo de ciudad, ningún hombre de bien, ningún usurero de mal, ningún filósofo inteligente, ningún antropólogo coherente; nadie sabe cómo hacerlo, tanto discernir en ello, ¡pensamientos! ¡pensamientos! Pobre de mí, me queda un…
-
Mentira (Número 378)
Fuera esta vida quisquillosa, mamadera animada, entre paredes oscuras de mi mente, en un mundo, disparado por la falsedad, comuna principal de tortolitos, imaginando un amor inexistente, en los prados magistrales, de una vereda ausente que lleva al cambio, tajante, de una vida mundana, perdida, entre solitarias mentiras, que me hipnotizan, sobre tu gran, estigma,…
-
Lora del Río (Número 372)
En el puente del río, tu brío, enciende mi fe. Llegas, desde una colina, maravilla de tu ente. ¡Río soñado en mis cuentos! ¡Río del alba! ¡Río atemperado! ¡Con cuerpo de betún! ¡Claro betún! ¡Marrones verdosos, que se hacen, más claros, con el auge de tu curso! Al llegar a este pueblo, con el puente…
-
Muerte (Número 369)
No me quedé en quirófano, en ese lugar donde, otros, lo hicieron, en ese lugar donde, la muerte, ha estado, seguro, tantas veces, en ese lugar donde, la muerte, ha hecho su trabajo, disimuladamente. ¡Estuvo allí! ¡Cerca de mí! ¡Yo la vi! ¡Ella me vio! ¡Se río en mis narices! ¡Echó una carcajada al aire!…
-
MADRE (Número 364)
MADRE, con letras mayúsculas. M, de misericordia. A, de amor. D, de dolor. R, de resistencia. E, de entrega. Madre mía te llevo, en mi corazón. Tus flores, exquisita bendición, árboles, tomando el sol. Madre mía, tu mirada, cuna de mi alma. Todas las mañanas, una linda estrella, en mi cama. ¡MADRE! ¡MADRE! Para saber…
-
Patrona de Lora del Río (Número 359)
Solo cosas bonitas veo en tu cara: ¡cielo! ¡gloria! ¡paloma! ¡alma de la sierra! ¡corazón de Lora! Solo cosas bonitas siento al verte: ¡comprensión! ¡paciencia! ¡amor! Solo cosas bonitas me mandas con tu boquita: ¡besos! ¡agradecimientos! ¡mensajes de discernimiento! Solo cosas bonitas veo en tu ermita: ¡sentimiento! ¡corazones melosos! ¡veneración, al son, de tu canción!…
-
Repetirla (Número 357)
Hoy, uno de abril, un dichoso TAC. Por ahora, lo peor de mi preparación. Entro sin miedo, poco a poco, me desespero. Primero, un brazo; ¡no me cogen la vena! Pasan al otro, un pinchacito para nada, ¡una vena muy fina! Ahora, en la mano, ¡ya está bien! Me preguntan, si tengo alergias: ¡las tengo!…
-
Boomerang (Número 352)
Boomerang expedito, en un ritual, a las manos de un arcángel que bosteza, por la lucha, en una hoguera, el día de la toma de decisiones. Rejuvenecen sus cuatro luces luneras: una, para la paciencia, otra, para la comprensión, una tercera, para la sordera y, la última, para el honor, engrandecido, a los ojos de…
-
Sin evolución (Número 350)
Ante un humano, sin evolución, no hay nada más que hablar. Ese puesto estático lo hace insalvable, inservible, primario, terco. Sin evolución, nada nos une, todo es fracaso. Sin evolución, todo pertenece a un destronado pasado donde, hasta los primates, demuestran mejores dotes de amor y de lógica. Sin evolución, no hay nada. Sin evolución,…
-
Bailarina ( Número 343)
Renacer cual una bailarina en su cajita de música. Espero una nueva jugada en mi vida para dar todo mi ser. Bailo al ritmo del amor de mi corazón; da igual que esté sola, encerrada, bocarriba, en un callejón sin salida. Sólo espero mi momento. Demuestro al mundo mis ganas, mi lucha con tridentes, Regalo…
-
Vuestro color (Número 336)
Pido perdón, a todos vosotros, por mi letargo, por la mala ruta de mis vicios, incongruentes vicios. Pido perdón, por una vida, extremadamente rara. Pido perdón, por una vida, de humana desesperada. Vosotros me llamáis, loca, loca… Os miro, fijamente, desde el otro lado de mi alma. Sigo siendo de hierro; no veo vuestro color,…













