El Cáncer en Poemas

  • Quirófano (Número 424)

    Las ocho de la mañana, casi y veinte ya. Aparece un celador, viene a por mí. Me tomo un relajante, me lo trajeron a las siete. Me bajan al semisótano a una gammografía, me acompaña mi familia, ¡qué lugar más tétrico! Tubos en los techos, incluso el suelo, parece algo viejo. Entro a la prueba,…

    Quirófano (Número 424)
  • Noche distinta (Número 421)

    Descansaré mi última noche, mañana, me operan. ¡No sé qué me pasará! ¡Quizás me despierte! ¡Quizás duerma para siempre! ¡Qué miedo me da! Me embriago, en una noche de insomnio, de sueños premonitorios. Quiero que todo vaya sobre las mil maravillas. Quiero, que la droga de la anestesia, me haga flotar entre flores, fragantes y…

    Noche distinta (Número 421)
  • Morbo (Número 418) Míriam Fotos Wabisabi

    Sigue mi pesadilla, mis días de hospital, mis calmantes, mis antibióticos, mis aerosoles, ¡qué mala que estoy! Me hundo, en esta cama, de la que no me levanto. El reposo, cansa mi cuerpo, la medicación, me rebaja, a un estado espectro y, algunas cosas, no las recuerdo. Llegan más visitas, ¡algunas, me animan! ¡otras, me…

    Morbo (Número 418) Míriam Fotos Wabisabi
  • Horario de visitas (Número 414)

    Tarde de visitas, ¡cuántas personas juntas! ¡no puedo más! ¡me ahogo! Mi crisis de asma se apodera de mí. ¡No respiro! ¡Asfixiada! ¡qué calor! ¡qué dolor de cabeza! Salgan fuera, por favor. ¡No puedo respirar! Salgan fuera, por favor, sobre todo, tú; tu perfume, me molesta, ¡fuera! ¡fuera! Lo siento, estoy aquí para recuperarme, así…

    Horario de visitas (Número 414)
  • Esfuerzo (Número 413)

    Camino de mi habitación, besos de mis familiares, mis dos hijos, mi marido ¡qué bonito! ¡qué emoción! Me acomodo en el mismo lugar, quinientos diecisiete, hasta mi recuperación. En este día, se abre, para mí, un nuevo camino, ¡no sé dónde me llevará! ¡si al cielo o a la tierra! Mi cuerpo, se pone alas,…

    Esfuerzo (Número 413)
  • Evasión (Número 411)

    Pues toca, pasar la noche, en URP, una noche distinta. Me acomodan aquí, mi cirujana, me visita cuatro veces en la noche ¡qué asombro! La primera vez, en sus labios, la palabra «regular». Y pregunta: -¿le habéis puesto la heparina? No, entonces, me la puso ella, Al rato, vuelve, me dice que todo va bien.…

    Evasión (Número 411)
  • Sanitarios (Número 408)

    De las cosas que más valoro de mi país, de esta España, sin duda, la sanidad. ¡Qué valor tan inmenso! ¡Especiales esperanzas! ¡Milagros «in extremis» que te curan, que te devuelven a la vida! Y, los casos más urgentes, vuelan que te vuelan, a pesar, de sus listas de espera. ¡Doy fe de su valía!…

    Sanitarios (Número 408)
  • Muerte (Número 407)

    ¡Déjame morir contigo! ¡En tus brazos, amor mío! Partiría, tan segura, que ni el miedo, ni el frío, llenarían mis sentidos, solo, la esperanza y el amor, irían, en mi corazón. ¡Apártame del fuego! ¡Del incendio! ¡Del dolor! ¡Apártame de la incertidumbre! ¡Del limbo! ¡De la oclusión! ¡Llévame al descanso eterno! ¡A la paz! ¡A…

    Muerte (Número 407)
  • Suerte (Número 405)

    Por sorpresa, a las diez de la noche, los cirujanos plásticos, se presentan, con un metro en sus manos y, con dos rotuladores, uno rojo y, otro, azul. ¡Dibujos por mi cuerpo! ¡Una raya por aquí! ¡Un círculo por allá! Con esta preparación, la operación, bien preparada. Serán muchas horas, mejor, adelantar. En sus manos,…

    Suerte (Número 405)
  • Mi merienda (Número 402)

    ¡Bueno! ¡Bueno! ya, ingreso. Mis papeles, mis pegatinas, mis pulseras identificativas, una, con mis datos, otra, del banco de sangre. Espero al celador, me acompaña, a la quinta planta, quinientos diecisiete, mi habitación, ¡no se me olvidará! Voy al control, hora de la merienda. Y, la pinche, me ofrece, un descafeinado con unas galletas, ¡qué…

    Mi merienda (Número 402)
  • Caminante (Número 401)

    Triunfo contigo a mi lado, con la coletilla, de un poema de amor, que llena mi alma, para ser mejor. Si el dolor asoma a mi puerta, yo, triunfo contigo, con tu presencia que rasga, mi alma, cual una guitarra flamenca y, así, me camela. Puede que, mi dolor, me ciegue y, no vea, las…

    Caminante (Número 401)
  • Partícipe (Número 396)

    ¡Saltos! ¡Voces! ¡Risas! ¡Juegos! ¡Amigos! ¡Caricias! ¡Novios! ¡Carreras! ¡Sillas! ¡Gorras! ¡Tumbonas! ¡Sombrillas! ¡Puentes de madera! ¡Balones! ¡Flotadores de salvamento! ¡Toallas! ¡Bikinis! ¡Calzones! ¡Camisetas! ¡Bañadores! ¡Palmeras! ¡Tejas! ¡Pinos! ¡Farolas! ¡El cielo! ¡Los niños! ¡Los abuelos! ¡Tenis de mesa! ¡Columnas! ¡Chimeneas! ¡Palmeras! ¡El sol! ¡La sombra! ¡Las plataneras! ¡Bolsos! ¡Pañuelos! ¡Papeleras! ¡Balcones! ¡Sillas de ruedas! Todo esto…

    Partícipe (Número 396)
  • Mi amparo (Número 393)

    ¡Vamos! ¡Vamos! Tres de marzo, camino del hospital, para una nueva cita. En quince minutos, me insertan, cuatro inyecciones, con contraste y, volveré, en unas horas. Ahora, mi café y mi tostada. ¡qué rico mi desayuno! Mañana, no desayuno, -estaré en quirófano ¡qué susto! Así que, hoy, disfruto, ¡qué agusto! Después, una doctora, me informa…

    Mi amparo (Número 393)
  • Insomnio (Número 391)

    ¡Insomnio! ¡Insomnio! adiós a mis buenas noches, las de una cachorrilla, ¡bocarriba! ¡bocabajo! ¡de lado! ¡con la salud de un retoño! ¡con mis brazos abiertos! ¡estirada al máximo! Me pasaba, las noches, en mis sueños del dorado, en un esplendoroso descanso. Y, ahora, ¡insomnio! ¡insomnio! incapaz, de un descanso. ¡Para un lado! ¡Para el otro!…

    Insomnio (Número 391)
  • Juventud (Número 390)

    ¡Juventud! mi juventud perdida, de lo más bello, de mi vida. ¡Garra en aquellos días! ¡Sin cansancio en ninguna batalla! ¡Dando el callo, en las durezas! Encuentros, con golpes suaves, en una etapa candorosa. Y, con la fragancia de los trueques, un misterioso cambio, ha entrado en mi cuerpo, ¡curtido por la enfermedad! ¡agotada en…

    Juventud (Número 390)