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Epitafio (Número 1.214)
No quiero irme sin decir algo: No quiero irme porque la vida es maravillosa. Me iré sin querer. ¡Amo a la vida! ¡Os amo a vosotros! Bueno, hasta siempre o hasta nunca… poemasdemercedes.com
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Descubrimiento (Número 1.213)
Vamos, seguidamente, tu examen, sin presiones, en este día caluroso, sin fricciones en tu pensamiento, cada cual, vence a su tiempo, la victoria en su movimiento, el cuello, se coloca, frente al orgullo de ese momento sublime, tener un examen delante, te juegas mucho en ese folio, no sólo horas y horas, también, euros y…
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Somos aguas (Número 1.211)
Fluye amor, fluye amor, letargo de la primavera. Las flores, en vespertina fragancia, esplendor, de tu estancia a mi vera. Tulipanes senegaleses, uno a uno, me pareces. Tu tren y el mío, divino destino, en las introspectivas versiones de las caminatas. Y, esas primaverales sorpresas, nos elevan, somos aguas, entre las mejores veredas del amor…
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Muerte (Número 1.210)
Alquimia hiriente, muerte dominante de por vida, solución alicaída, intrusa en todos los laberintos, resoplos a cada paso, elige sus mejores manjares. El lustre no lo respeta, sopla velas a su antojo, ridiculiza al hombre, montones de despojos, con ideas acojonantes, a veces, liberadoras… Muerte viviente, ¡cabrona! poemasdemercedes.com