Bohemios (Número 1.129)

Mangas milenarias,

mi león, come, en mi mano,

por el simple hecho, de tocarme.

¡Fuerza! ¡Más fuerza!

Mi cuerpo, pelea,

en la lucha, interminable,

que no cesa

por los intrépidos, puentes colgantes,

de una madera podrida.

Me agarraré, a alguna rama,

antes que se parta mi rutina

y, entre los planes incordiantes,

me tope, con una caída.

Bajo el puente, el agua fría,

en mis pies, las rocas oscuras

y, encima de mi cabeza,

las molestias de unas quimeras,

semblante, desperdiciado,

de almas cansadas,

en las verbenas calmadas,

de locuaces penas a tu vera,

Ingrid ventolera, culmen,

de lo que yo quiera,

mi alma, te espera

y, mi cuerpo, casi partido,

se recompone, en la vetusta ciudad,

de los perdidos hasta que, tú,

me veas amor mío,

por los anchos caminos

y, por las bellas orillas,

de un dulce mar,

con cantos bohemios,

contigo,

al atardecer, en tus brazos

y, al alba, en tu regazo.

😘😘😘😘

Tatuaje (Número 1.127)

En este sendero cauto,

señales de cortavientos,

pedruscos gruesos,

el movimiento, nos va acercando,

al lugar, de las corazas abiertas,

con las menospreciadas cabelleras.

El día en que, tú, me llevas,

cerca de las hermanas,

mellizas o gemelas, me salen costras,

deben meterme, algo de fuera.

Todo muy limpio, la verdad,

eso, me consuela.

El tono marrón, algo pálido,

la elección.

Y, unas finas agujas, por favor,

todo tiene una razón,

la cuestión,

tomar, un nuevo rumbo,

casi dormida

y, tú, conmigo,

elevando el desayuno,

formando, en el torreón,

el postre con el vino

y, las gradientes pamplinas,

en una estrella muerta,

cobijo del duende del terror

y, hacienda del pescador.

Yo, te coloco, una velita

para mostrarme, en la maleza

y, pedirte, un soliloquio,

mientras, tú, me mantienes,

presa, de tus hermosas praderas…

en tus manos, el amor,

y, en mi corazón,

flores deshojadas…

🥰🥰🥰

4 de octubre de 2.021 en Dos Hermanas

Vencer (Número 1.126)

Quiero vencer mis miedos,

mil batallas vencidas,

en unos meses de tauro,

ajetreo, aleros, en mi nariz,

consuelo de mi pena marinera,

en alta mar, sola,

con la bravura de los vientos,

con la rosa de los mares,

sin cobijarse,

en ese velero, casi destrozado,

por unas tempestades,

en todos los puertos cerrados,

los amarres, cortados,

las brújulas, perdidas,

las anclas, en una vitrina,

expuestas, al tiempo muerto,

de una quietud novelesca,

con mis brazos,

con el máximo esfuerzo,

porte a porte, duras penas,

en una carga extrema,

con bribones, detrás de mis piernas

y, con la locura de bestias,

que embisten, sin tregua.

Quiero vencer mis miedos,

pasar a las estrellas,

con mis alas de princesa,

mágicas entradas,

con una energía plena

y, con la salida,

de todos mis miedos.

¡Quiero vencer mis miedos!

¡Fuera! ¡Fuera!

🥰🥰🥰

Orígenes (Número 1.125)

Vuelvo al origen,

en las probables partidas,

de un amor desenfrenado,

de por vida,

en las mismas condiciones,

escondidas, bajo jardines,

emplaste, de bonitas cuevas,

aborígenes, con todo su candor,

especialistas, de largas sonrisas,

añadidas a nuevas aventuras,

rodeadas, de comparsas,

fiestas y esculturas,

con manos, hermosas,

sobre mi cintura.

Seda pura,

mejor que la de Oriente,

Tinajas, repletas,

en las fiestas.

Aire fresco, en mi cara,

entrando, como gotas de aromas,

en mis pulmones, hirviendo,

estando, a la altura.

El tiempo, nos va modulando,

hoy, once de octubre,

rara noticia,

una vida, con calidad humana,

se demuestra,

en estos hechos misteriosos,

que me aturden, con un corazón,

poderoso, pero triste y mudo,

su electricidad, muriendo,

poco a poco,

una reanimación, no es poco,

un cambio de hábitos,

madurando, ensanchando

y, dedicando, cada latido,

a quienes están contigo.

La vida ¡qué bella!

y, a la vez, la vida ¡qué breve!

Haré, un brebaje,

para que, tú, me dures siempre,

de por vida.

Quiero tenerte, a mi vera,

acurrucadita, tan cerca,

¡No tomes el camino fácil!

¡Aguanta!

¡No te vayas! ¡Espera!

que, mi corazón, tú, lo llenas.

😘😘😘😘