Un soplo de verdad,
en una copa de mentiras,
infame copa,
que se derrama,
en otros lagares,
tras la ceniza de manantiales
que llegan a tu vida,
causa de otros males.
Tu esperanza, inacabada,
se desvanece, a manos,
de otra causa,
¡te destrona de tu trono!
¡ya no te pertenece!
¡te quedas con la boca abierta!
De nuevo, ¡sufres!
¡más que antes!
Todo, por confiar,
en esos casos,
de medias calmas,
que se reflejan en tus carnes.
Lo bueno, a veces, se marcha…
sigue…otro cauce.
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