Mirada (Número 226)



mi amor del tuyo,

siempre te lo he dicho.

Hoy,

me he dado cuenta,

como nunca,

¡por tus trucos!

¡por tu cantinela!

¡no me regalas

ni una mirada limpia!

¡no miras a mis ojos!

¡te da miedo!

Y, ahí,

¡tu falsedad!

¡tu negación a mi amor!

Y, sin ocultarlo,

con esa mirada,

tú, por mí,

¡no sientes nada!

¡te avergüenzas!

¡miras hacia otro lado!

¡no miras a mis ojos!

ya me he dado cuenta.

Así que,

¡corre! ¡vuela!

ya,

no sufro por tu amor,

¡ponte una mirada serena!