Secretismo (Número 200)


Que te condenen,

sin ser culpable

de tal desgracia,

en esa noche loca

en la que te pusieron,

por delante,

una verdad oculta,

con esa copa de vodka

y, con ese argot desfasado,

entre las nebulosas,

de una tórrida y frustrante

noche que te llevó a Varsovia,

con tu indeleble música,

delirante,

con atónita monserga

de tu pasado,

por aquellas tierras,

donde tú, tal vez naciste,

pero no sabes nada de ellas.

Te has criado en esta

península,

en la Península Ibérica.

Ahora, vas a tus orígenes,

alguien reclamó tu cuerpo,

¡tienes un padre secreto!

¡quiere hablarte de tu tierra!

¡quiere bendecir tus

problemas!

¡quiere hacerte poderoso!

y, te canta, este poema.

Una respuesta a “Secretismo (Número 200)”

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.