Que te condenen,
sin ser culpable
de tal desgracia,
en esa noche loca
en la que te pusieron,
por delante,
una verdad oculta,
con esa copa de vodka
y, con ese argot desfasado,
entre las nebulosas,
de una tórrida y frustrante
noche que te llevó a Varsovia,
con tu indeleble música,
delirante,
con atónita monserga
de tu pasado,
por aquellas tierras,
donde tú, tal vez naciste,
pero no sabes nada de ellas.
Te has criado en esta
península,
en la Península Ibérica.
Ahora, vas a tus orígenes,
alguien reclamó tu cuerpo,
¡tienes un padre secreto!
¡quiere hablarte de tu tierra!
¡quiere bendecir tus
problemas!
¡quiere hacerte poderoso!
y, te canta, este poema.
Replica a Secretismo (Número 200) – 🌎 Alquimia. Bellos poemas de amor y desamor, los mejores. Mercedes Merluna. Cancelar la respuesta