Cartílago inductor
de un apéndice
con poder abusivo
que atrapa mis pasos
con lentas tribunas
para tanto peso
como arrastro
con este tipo de lujuria;
¡la tuya! ¡imparable!
Así, con putrefactas
espectativas,
con hundidas maravillas,
hago estremecedoras
tus perfidias;
estrabismo de mis visiones amargas,
enjundias para este junco
que, levemente,
hermosea entre barcos indígenas
de mi mortuorio
para vencerte…¡hoy mismo!
Junco (Número 56)

Una respuesta a «Junco (Número 56)»
-

[…] https://poemasdemercedes.com/2018/10/31/junco/ […]
Me gustaMe gusta
Deja un comentario