Limpieza (Número 404)


Tu perfume,

molestia

para mis bronquios.

¡Qué reacción más extraña!

Tú y yo,

no seremos novios.

¡Vete a la sierra de Lora!

¡Date un baño de gloria!

¡Vuelve a mis brazos ahora!

Quizás,

en ese estado

nos amemos sin fracaso.

No me hagas daño

con tu perfume inventado.

Eclipsas tu espíritu

en un punto enorme.

Eres un fantasma,

un engaño,

para la mixtura de mi alma.

¡Corre! ¡Corre!

¡Vete a la sierra de Lora!

¡Date un baño de gloria!