Amor, Sensuales

Me caí (Número 308)


Fatigas por esa caída,

sin darme cuenta,

en el suelo.

Una caída de espanto,

una cadera rota,

una pierna dolorida,

¡una caída! ¡una caída!

¡qué fatiga!

Se me amontona todo

tras tu mala noticia,

tras tu distanciamiento

de mi vida,

tras la falta de tu amor.

No duermo,

entre tus brazos,

protegida.

Despierto sola,

acordándome de ti,

desvalida.

Recuerdo de cuando,

tú, me decías:

-«yo te quiero»

-«vida mía».

Y, después de tu abandono,

voy sin rumbo,

más muerta que viva.

Voy perdida,

de caída en caída.

3 comentarios en “Me caí (Número 308)”

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