Rosas cruzadas (Número 231)


Al verte, una erupción

se adueña de mí.

Pido un sismógrafo

para mi cuerpo.

Y, claudico,

con temblorosas hazañas,

en este nuevo día.

Por fin,

¡te lo di todo!

Y, me sumerjo,

en tu locura,

en tu conocida droga.

Y, me extasio,

con tu alegría,

con potentes «rosae crucis»

(rosas cruzadas),

que me hacen maravillas,

¡culmen de mi placer!

¡un cuadro dentro de mí!

Y, mentalmente,

no me olvido de ti

y, en mi alma, tú,

un imperdible cerrado,

arañando, mi corazón.

Y mi sangre, a cuajos,

vertida para ti, mi amor,

juntos,

¡cruces de pasión!