Monserga (Número 232)


Cacería en mi cuerpo,

me provocas una úlcera,

con esta conmocion,

quíntuple a la de anteayer.

Puedo tomar un pitillo,

con este gran placer.

Puedo buscar

una «salamandridae»

(salamandra),

de cabeza cuadrada y hueca,

dentro de un cuadro,

que imagino en mi cabeza.

Puedo pasear con tus galgos,

al sol y, además,

con otros animales

de tu cuadra.

Puedo hacer tantas cosas

que la vida me sorprende.

Puedo, incluso cambiar de

carril, cuando me apetezca

mas no consigo el amor.

Sigo con mi triste monserga:

¡nadie me ama!

Esa maravilla

se alejó de mí,


eso, no, lo tengo yo.

Una respuesta a «Monserga (Número 232)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.