Geto-dacios (Número 216)


Cuán largo tu camino,
enredado con el mío,
en un punto ciego
de nuestro destino.
Y, cuán larga, tu alborada,
se amarra en mi cielo
y me cantan geto-dacios,
despacito, a mi vera.
Cuán cierto
que me amas,
me llenas de milagros,
en el amplio sentido
de la palabra.
Cuán larga espera,
mi amor,
ha merecido la pena.
Cuán silencio entre los dos
para calmar nuestro dolor,
hundidas nuestras vidas,
por separado.
Y, cuán necesaria,
nuestra unión, al fin,

nuestro amor brujo,
se consumó.

Una respuesta a «Geto-dacios (Número 216)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.