En el ahora (Número 209)


Salto por ti, mi cielo,

con esta sonrisa.

Y, hasta se cierran mis ojos,

con la alegría

puesta en mi cara,

con las ganas firmes,

de amarrarme a tu ancla

de marinero bohemio.

Y, tú, con tus perlas

estrelladas, me miras,

culpable de mi viva alegría.

Y, tú, provocas la subida

de mi alma;

me llevas, a los

mejores postulados.

Yo descubro que eres

para mí, una postal

de la naturaleza.

Tu amor, me quema.

Tú estás conmigo

¡aquí! ¡en el ahora de mi vida!

Mi cielo, yo,

hasta durmiendo,

te presiento,

¡fuego! ¡fuego!