Me besas «omío» (Número 191)


Y, otra vez que me veas,

me besas «omío«.

Tengo ganas de tu sal,

de tu licor real

que atraviesa mi luz

y, cubre mi tez,

con tu natural amor,

(anisete navideño

para mi cuerpo).

Te estampas en mí,

igual a un estandarte,

victoria de tu amor y del mío

que, hoy,

se potrean, con cariño,

en el mismo río,

frescor arduo de tu poderío,

arroyo claro del mío.

Posdata.

Antes del confinamiento.