Renacimiento (Número 143)


Con tu ayuda en mi

transformación,

con tus sueños, gracias a tu

maní,

acogido eternamente

aquí,

beneplácito de mi

emulsión.

Desata tu pilar mi

adicción

con adornos de flor de

alhelí,

culmen de un amorío

nazarí

con sabor creador de mi

bastión.

Y de mí tú estás

enamorado,

bandeo cósmico a mi

existencia,

sumo milagro, verte a mi

lado.

Mi dádiva, tu estupenda

latencia,

múltiples calimas me has

clavado

con la pérdida de tu

ambivalencia.

Una respuesta a «Renacimiento (Número 143)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.