Obsequio (Número 144)


Mi pesar furioso y

delatador,

mi pesar urente hasta mis

cejas,

por tanto miedo a tus

candilejas,

pozo en mi sepulcro

demoledor.

Suspiros por tu temple

aclamador,

en mi espejo, tus querencias

viejas,

cazadoras de mi vida, sin

quejas

y sin desplantes de

chasqueador.

Con mi poema, mi sagrado

loto,

con tu candela, albor y

pasión,

conjuro de amores, el mejor

voto.

Y mi riqueza, tu

veneración,

magnate de mi vasto

alboroto,

chiribitas de

resucitación.

Una respuesta a «Obsequio (Número 144)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.