Sin categoría

Niñas diosas (Número 38)

Con ímpetu, al alba,
un claro de luz
se abre paso
en mi pecho,
cual ave troquelada
por un presente libre,
exento, pues,
de las encerradas
tropelías
de una borrascosa vida,
de niñas diosas
que no miran
a sus esposos,
tiranía de voraces
malévolos,
mayores viciosos,
sempiternos impuros,
ante la inocencia sagrada
de preciosas diosas.
Y, con su afán,
estas mentes,
descabelladas,
volcanes salvajes,
con magma destructor
comienzan su recorrido
en la esfera tortuosa
de la inocencia,
un parámetro infringido
por un esposo malhechor
y protegido
por una ley inmoral,
sacrificio de niñas diosas
con una entrega forzada,
y, con sus votos de castidad,
difamada
en una inhumana relación
de darlas al mejor postor
siendo, aún, una menor,
niñas diosas de cuerpo y alma.
Y ojalá
se ponga fin
a esta cruel atrocidad.
No más momentos de dolor
infernal
en el alma de niñas diosas,
niñas diosas sin protección,
Y, sólo ellas,
conocen ese dolor
que matiza
su alma de palidez
con una lamentable pena.
Hombres dignificados, unámonos,

sin dilación.

2 comentarios en “Niñas diosas (Número 38)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s