Sensuales

Gotas de sangre (Número 35)

Como una gota

de tu lágrima,

derramada

en aquella tarde,

bochornosa, loca,

cuando yo

te traicioné.

Y, ahora,

tan distinta

de la de ayer;

vi que tu corazón,

por mí,

derramó gotas de sangre

y, sin decirme nada,

tú te abrazaste

a mi pecho,

llorando

encarecidamente

y, a mí,

me mordía

el remordimiento.

Y, en ese momento,

comprendí

el dolor de tu corazón,

tan enamorado.

Y, en ese momento,

comprendí

la traición

de un ser amado.

Y juro

que viviré a tu lado.

Y juro

que, jamás,

te dejaré solo,

mi amor,

que, jamás,

mi traición

renacerá,

no, mi amor,

no.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s