Algógeno en las sombras
estrepitantes de mi alma,
recóndita, perpetua, sin salida.
La cima inerte, niego, ese misterio
poderoso, en este ciclo decadente
donde, la ignominia, sigue presente,
con adornos subyacentes,
con locuras inapetentes.
Paseos por la infinidad de este recorrido,
mida por donde mida,
no hay salida para el encuentro
más peligroso de mi vida.
Y, la nostalgia, portento
en los espacios pequeños,
en el último momento,
en este ser que no encuentro,
despotricada, en mi caminar lento,
en el fin de mi torneo,
en el fin de mi tormento…
encuentros…de otro tiempo…
poemasdemercedes.com
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