Viernes trece (Número 789)


Y, ahora,

¿quién me da la vida?

me la quitaste,

¡con la última partida!

El despilfarro de tu amor,

me hizo, tu cómplice,

hasta en mis más profundos sueños.

El arrebato de amarte,

te colocó,

pedazo a pedazo,

en mi corazón.

La inmortalidad…

de un cansado conejito.

Aluvión de codeces y sandeces,

previstas,

para cualquier viernes trece.

Cuando el sol se me acerque

me haré, un escapulario,

¡con tu nombre!

¡en mi frente!

¡con tus marcas!

hasta en el más recóndito lugar

de mi mente.

Y, en las lagunas pernoctantes

de unos testigos locos,

con unas neuronas perdidas,

¡me ahoga el dolor de tu partida!

¡Tu patria, en mí,

ha quedado erguida!

El silencio, me vuelve hacia ti,

mi amor,

tus olores…

tus energías…

¡junto a mí!

Y, ahora,

¿quién me da la vida…?

¡tu gurú! ¡sin ninguna duda!

Una respuesta a «Viernes trece (Número 789)»

Replica a ALQUIMIA POEMAS DE AMOR CORTOS Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.