Triunfos (Número 771)


El humo de tu calma

me acelera,

entre las figuras placenteras,

con el mismo cordón de tu aliento,

sobre mis orejas,

ante la fornicadora costumbre,

de llamar pronto a mi puerta.

Sabor de tus triunfos

colombianos,

en la estratosfera

más alta de tu guarida,

entre tus cincuenta primaveras,

después de quedarte,

sin lo mejor de una vida entera,

soliloquio profuso,

de tu amor,

que corre a mi vera.

🥰🥰🥰