Piedra ( Número 415)

Miras a mis ojos

¿para qué?

yo no soy de piedra

y, tú, me elevas

con tu mirada secreta.

Me pones rebelde.

y te vas;

mi amor en espera.

Y, con los milagros,

no se juega.

Y, ésa, tu peor falta,

no te interesa mi mal;

irracional pena.

Y, encima,

tienes la cara dura

de mirarme fijamente

para meterte, en mi alma,

con un cuchillo de hoja brava.

Y menuda sorpresa

tú me das, tú me matas,

mi amor,

cada vez que me miras

con tu evanescencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s