La misma estación (Número 327)


Portal de agua viva,

me lleno de la lumbre de tu vida,

no huyo a la deriva,

mi alma poderosa,

te percibe a su vera.

Yo, mantengo tu candor,

con el lustre de tu flor.

Camino por una estación

hasta ahora, desconocida,

no lo supero.

Siento cuando te dije adiós,

no pensé en este situación,

me veo abocada a la soledad.

Mi pálido corazón no vive,

te espero en la misma estación.

Tu huella, en mi alma,

una cicatriz sin cura.

La falta de tu amor,

destrozos de mi pasión.

Te sigo amando, mi amor.

Una respuesta a «La misma estación (Número 327)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.