
Bárbaro este sábado
de marzo.
Me desplazo, con ganas,
hacia una bella playa:
playa de Matalascañas,
¡te llevo en mi alma!
Antes de pasar, por quirófano,
¡una visita!
Mis recuerdos,
me anclan a ser tu marinera,
a pasear por tu litoral,
entre tus olas y tu arena,
¡tan fina! ¡tan dorada!
piel tersa.
¡Te tengo cerca!
¡En mi cuerpo!
Y, así, saboreo
tu belleza.
Tus olas, ¡me responden!
¡no me dicen adiós!
Con un guiño,
me animan,
en mi sentido mal,
¡me esperan otra vez!
¡seguro!
¡Tu atardecer de princesas!
¡Tu atardecer de sirenas!
en tu playa tan bella,
premio, de la Virgencinta
marismeña.
Deja un comentario