Bandera blanca (Número 229)


¡Tan! ¡Tan! no suenan

tambores de guerra

en mi alma.

Hoy, he firmado la paz,

con el amor de tu corazón.

Le ha sacado

una bandera blanca,

para mecernos,

juntos y unidos,

por este continente,

¡con el frío! ¡con la lluvia!

¡con el sol!

¡por tierra!  ¡por mar!

¡por aire!

¡con ganas de besarte!

¡con ganas de amarte!

cerca de la rivera

del sarcasmo,

donde nos conocimos.

Y, mis susurros,

impregnados con tus besos,

en la médula de

los atardeceres románticos.

Ya somos «romanones»


amor y pasión.


Llegamos al placer,

¡sentimos! ¡repetimos!

¡otra vez!

Y suenan cañones

en nuestros corazones.

Y, fumamos,

con la pipa de la paz.

Después, te saboreo,

como a ningún otro manjar,

¡interminablemente!

¡con la plétora, de la persona,

más feliz de la tierra!