Corona de flores (Número 221)



¡tesoro de mi vida!

¡tesoro de mi muerte!

sustancia perenne

que me habla, con agrado,

de mi vida pasada.

Y, las margaritas del cosmos,

me hacen,

una corona de flores,

por lo bien,

que me porto contigo,

amado mío.

Siempre,

cerca de tu corazón,

sacando,

tus mejores sentimientos.

Y, desde mi origen,

tu amor, vive en mí,

en íntimo secreto.

Y, jamás,

te dejo a un lado.

Te amo tanto,

que te hago,

un amasijo de abrazos.

Rodeo, tu cuerpo,

con mi amor inusitado.

Y, zarandeo,

tu corona de rey marcado,

con mi amor,

a «cal y canto».