A ti te pido perdón,
por llamarte,
aquel día desastroso
de tanto horror,
cuando,
con todo mi dolor,
pedí que te acercaras a mí
y te quedaste
en tu rincón favorito;
¡no apareciste!
¡gracias!
No me hiciste
ni el menor caso
y, ahora, te doy las gracias
¡en abundancia!
Y, con esta plegaria,
rezo y rezo
para que, tú, no aparezcas
y para que no seas amiga,
de quien no puede más,
de quien tiene,
su estado físico,
eclipsado,
de quien tiene,
su vida,
en un endeble hilo,
camino del otro mundo.
Así que,
¡perdóname,
por aquella vez,
que te reclamé!
Y ¡aléjate, por favor!
¡Escóndete!
Replica a Aléjate (Número 202) – 🌎 Alquimia. Bellos poemas de amor y desamor, los mejores. Mercedes Merluna. Cancelar la respuesta