Delicias (Número 102)


Inesperado, paz de sutileza,
mi canje contigo de plomo en oro,
fluyendo hacia ti, mi gran tesoro
y aparcando fuera de mi sotileza.

Gracias a ti aflora mi grandeza
con ayuda de tu ser multifloro.
Tu alojo en mi tundra, te adoro,
me sabe a gloria tu delicadeza.

Tu alquimia con magia germinal,
devoradora total de mis males,
santidad de mi alma terrenal.

Danzarina en tu mar de corales,
sorbo tu corazón hasta el final,
mi melopea con tus capitales.

Una respuesta a «Delicias (Número 102)»

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.