En Europa (Número 61)


Y no vienen en barcos de lujo.
Y no vienen en yates de alcohol,
ellos vienen hacinados,
con la cara del horror.
Y tantos niños
que pierden su vida,
presas del océano
que a tierra
los manda muertos,
adiós a esas angelitos,
ninguno cumplió sus sueños.
Y no vienen en barcos de lujo.
Y no vienen en yates de alcohol
ellos vienen hacinados,
con la cara del horror.
Y los jóvenes que llegan
con los ojos del dolor,
reflejan su miedo;
ese miedo
a la oscuridad,
perdidos,
en el vacío del ancho mar
y sin conocer dónde llegarán.
Y no vienen en barcos de lujo
y no vienen en yates de alcohol
ellos vienen hacinados,
con la cara del horror.
Y las mujeres
acongojadas y con pena
muy duro todo para ellas.
Y no vienen en barcos de lujo.
Y no vienen en yates de alcohol,
ellos vienen hacinados,
con la cara del horror.
Ellos nacieron allí
y pretenden vivir aquí.
Y ellos luchan
por sus hijos.
Y ellos luchan
por su gente
Y ellos luchan…
por ellos mismos
porque una vida mejor
puede ser…
quizás

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