Sonetos

  • Perillana (Número 72)

    Y en mi enjundia, tu olivar y justo aquí, en este lugar, brota una perezosa y fresca gota, adjuntando alas para volar. Y libre abandona mi altar, sin engendro de miedo a la derrota, con firmeza, limpia, no está rota y a tu cita va como un juglar. Mi ente solar, confesor de mi casta.…

    Perillana (Número 72)