Muerte (Número 1.210)


Alquimia hiriente,

muerte dominante de por vida,

solución alicaída,

intrusa en todos los laberintos,

resoplos a cada paso,

elige sus mejores manjares.

El lustre no lo respeta,

sopla velas a su antojo,

ridiculiza al hombre,

montones de despojos,

con ideas acojonantes,

a veces, liberadoras…

Muerte viviente,

¡cabrona!

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