Ruidos con dolores,
en este lugar sin colores,
el horror en las caras,
la lluvia por las ventanas,
los papeles por el suelo,
llorando, un niño,
el primero.
Quizás, subamos al cielo
con espigas, con luceros.
cantares de ruiseñores,
caminantes de fuerzas superiores.
El agua, la lumbre,
la roca,
todos los sentimientos, fluyendo,
en un desboque con fuego; las caídas, vendrán luego, tiempo al tiempo,
cobardes perfectos, usuales amuletos,
una Virgen, un pañuelo,
un trono de carpintero, escalones para el vuelo,
a ti, te toca primero, intrigas de reporteros.
Y cuando la luna sale,
silencio, silencio,
los duendes,
abren las puertas,
los grifos de rasero,
un chorro frío, de hielo
duradero,
en las faldas de madres pensativas,
saludos a lindas niñas, escogidas, cuales luceros
en la vida reluciente,
por caminos, por senderos,
nuevos, viejos…
Y, el hambre,
llega luego…M
Mercedes Luque Navarro
poemasdemercedes.com
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