Amor, Supra-sexo

Aroma de vainilla (Número 1.151)


¡Necesito relajarme!
¡Pon, tus brazos,
a mi alcance!
¡Pon, tu mirada,
la de los claveles rojos,
despampanantes,

a mi antojo!
¡Pon, tus nardos,

en la rúbrica de mi vida!
¡Penetra,
en mis galerías profundas!
¡Termina,

con el monstruo de los pasadizos secretos,
cuando me dices que no!
Y, llévame a la tribuna grande,
con torturas de mi sangre,
con asientos,
en mis vasos dilatados,
con aroma de vainilla caliente,
con trozos de alguna maravilla,
sin mis perdidos fantasmas,
en el rincón de los desfallecidos
cuando, yo, te llevo,
entre mi corazón flotante,
hacia el puerto del amor
y, allí, me desangro,
con tus carnes,
mirándome,

de manera penetrante, amándome,

de forma delirante,
en la cama grande,
con las flores de tu parque
y, con mis pozos

que arden,

saboreando, tus confines,

hacia la libertad anhelante.

🥰🥰🥰

6 comentarios en “Aroma de vainilla (Número 1.151)”

  1. Uff!!! tengo que hacer varias pausas para asimilar tus versos sino, me sofoco. La imaginación puede ser mala consejera. Tu poema es realmente fabuloso para dejar plasmado un encuero de amor profundo y, sin lugar a dudas, netamente sensual. Bien por ti Mercedes. Lo disfrute con la emoción pegada a la piel y todavía tengo la tarde encima. (5 pm).

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.