Cuidemos el planeta (Número 317)


Profesiones hundidas,

no puedo más,

con el interés ramero,

«ramera de Babilonia»

incremento de sus poderes.

Se esconde,

dentro de un lago,

que vierte, sus aguas oscuras,

hacia un pantano

que, se torna, frío, malo.

Tienta, sobre la cruz

de un delicado orador,

que dice quién tiene razón.

Continentes contaminados,

¿culpable?

nadie se da por aludido.

Todos sabemos,

los motivos,

de una naturaleza

incomprendida.

Ella, nos da lo mejor,

la dañamos con desazón,

con la lumbre,

de todos los escombros materiales,

podridos.

Abusamos,

con este consumismo,

extendido, de norte a sur,

de este a oeste.

Nuestra tierra lo sufre,

sin piedad.

Los más débiles,

con ella, también.

El interior del ser humano,

tan vacío, en un precipicio,

en un limbo existencial.

Todo,

pura y dura economía,

intereses, sin más,

un desastre total,

«in extremis»

3 respuestas a “Cuidemos el planeta (Número 317)”

    1. Muchas gracias Poetas en la Noche, un abrazo y que tengas un buen día.

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